El plan de transporte público para los polígonos industriales se extenderá a Olloniego y Argame.
El plan de movilidad a los polígonos industriales de Asturias, promovido por el Gobierno regional, y que consiste en el establecimiento de autobuses lanzadera que parten desde las estaciones de tren y conducen directamente a las áreas industriales, se extenderá a los polígonos de Olloniego (Oviedo) y Argame (Morcín), así como a las futuras áreas de Bobes (Siero) y Zalia (Gijón y Carreño).
Ésta es la intención del Gobierno regional, tal y como avanzó ayer el director general de Transportes y Puertos, Julián Bonet, en el transcurso de la presentación a los empresarios del nuevo servicio de lanzaderas desde la estación de Renfe de Lugo de Llanera hasta los polígonos industriales del municipio: Silvota, Asipo y el Parque Tecnológico.
La presentación tuvo lugar en el polígono de Silvota, en un acto al que acudieron el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía; el secretario general del Consorcio de Transportes de Asturias (CTA), José Luis Lamadrid; el director general de Carreteras, José María Pertierra, y los presidentes de los polígonos de Llanera, Pablo García Vigón, Fernando Villa García y Marcos Sastre, así como los alcaldes de Llanera, y Siero, José Avelino Sánchez y J. José Corrales respectivamente.
Dos vehículos
Bonet anunció que el plan de los polígonos de Llanera comenzará a funcionar «en el plazo de un mes». Dos autobuses recogerán a los pasajeros en la estación de Lugo para distribuirlos por los polígonos industriales. Uno de ellos se dirigirá a Silvota, y el otro a Asipo y el Parque Tecnológico.
El director general explicó que se está construyendo en la actualidad un tramo de una vía de servicio que se utilizará como entrada exclusiva para transporte público, y evitar así que los autobuses contribuyan a aumentar la aglomeración del tráfico, ya que su objetivo es el contrario.
Actualmente, acuden a diario a los polígonos de Llanera unas 35.000 personas. Los responsables del consorcio calculan que el servicio de autobuses beneficiará a cerca de 10.000 trabajadores.
Bonet confía en que el nuevo servicio tendrá éxito, ya que se trata de un transporte «rápido, fiable, cómodo y barato». El director general de Transportes aseguró que, tal como está el tráfico en la zona, será más rápido ir en transporte público que en vehículos particulares, y «los trabajadores podrán acudir en tren al mediodía a sus casas a comer y volver al trabajo por la tarde».
Del éxito de la iniciativa dependerá, por otra parte, el aumento de la periodicidad de los trenes. Actualmente, la estación tiene una frecuencia de llegada de trenes de media hora, y de quince minutos en las horas punta. En caso de que las lanzaderas funcionen y haya mayor demanda, Renfe podría aumentar el servicio. Bonet dijo que los autobuses articulados tienen capacidad para acoger todos los pasajeros que lleguen en los trenes.